Recordaremos, Señor, los dones
de tu amor en medio de tu templo. Que todos los hombres de la tierra te
conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.
Oremos:
Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la
esclavitud del pecado, concédenos participar ahora de una santa alegría y,
después en el cielo, de la felicidad eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Yo haré correr la paz como un
río
Lectura del libro del profeta
Isaías
66, 10-14
Alégrense con Jerusalén, gocen con
ella todos los que la aman; alégrense de su alegría todos los que por ella
llevaron luto, para que se alimenten de su pechos, se llenen de sus consuelos y
se deleiten con la abundancia de su gloria.
Porque así dice el Señor:
"Yo haré correr la paz sobre ella, como un río, y la gloria de las
naciones como un torrente desbordado. Como niños serán llevados en el regazo y
acariciados sobre sus rodillas; como un hijo a quien su madre consuela, así los
consolaré yo.
En Jerusalén serán ustedes consolados. Al ver esto se alegrará su corazón y sus
huesos florecerán como un prado; y los siervos del Señor conocerán su
poder".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Del Salmo 65
Las obras del Señor son
admirables. Aleluya.
Iubilate Deo, omnis
terra.
Que aclame al Señor toda
Las obras del Señor son admirables. Aleluya.
Iubilate Deo, omnis
terra.
Que se postre ante ti la tierra entera y celebre con cánticos tu nombre.
Admiremos las obras del Señor, los prodigios que ha hecho por los hombres.
Las obras del Señor son admirables. Aleluya.
Iubilate Deo, omnis
terra.
El transformó el mar Rojo en
tierra firme y los hizo cruzar a pie enjuto. Llenémonos por eso de gozo y
gratitud: el Señor es eterno y poderoso.
Las obras del Señor son admirables. Aleluya.
Iubilate Deo, omnis
terra.
Cuantos temen a Dios, vengan y
escuchen, y les diré lo que ha hecho por mí. Bendito sea Dios, que no rechazó
mi súplica, ni me retiró su gracia.
Las obras del Señor son admirables. Aleluya.
Iubilate Deo, omnis
terra.
Llevo en mi cuerpo la marca de
los sufrimientos que he pasado por Cristo
Lectura de la carta del apóstol
san Pablo a los gálatas
6,14-18
Hermanos: No permita Dios que yo
me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual
el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo. Porque para Cristo Jesús
de nada vale el estar circuncidado o no, sino
Para todos los que viven conforme a esta norma y también para el verdadero
Israel, la paz y la misericordia de Dios.
De ahora en adelante, que nadie me ponga más obstáculos, porque llevo en mi
cuerpo la marca de los sufrimientos que he pasado por Cristo.
Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo esté con ustedes, amén.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aleluya, aleluya.
Que en sus corazones reine la paz de Cristo; que su palabra habite en ustedes
con toda su riqueza.
Pax Christi exultet in
cordibus vestris; verbum Christi habitet in vobis abundanter.
Aleluya.
El deseo de la paz de ustedes se
cumplirá
† Lectura del santo Evangelio según
san Lucas
10,1-12.17-20
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús designó a otros
setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los
pueblos y lugares adonde pensaba ir. Y les dijo:
"La cosecha es mucha y los trabajadores pocos; por tanto, rueguen al dueño
de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino. Yo los
envío como corderos en medio de lobos. No lleven dinero, ni morral, ni
sandalias; y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en
una casa, digan: "Que la paz reine en esta casa"; si allí hay gente
amante de la paz, el deseo de la paz de ustedes se cumplirá; si no, no se
cumplirá. Quédense en esa casa, coman y beban de lo que tengan, porque el
trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier
ciudad donde entren y los reciban, coman de lo que les den, curen a los
enfermos que haya, y díganles:
"Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios". Pero si entran en una
ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: "Hasta el polvo de
esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de
protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está
cerca". Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma
será tratada con menos rigor que esa ciudad".
Los setenta y dos discípulos regresaron llenos de alegría y le dijeron a Jesús:
"Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre".
El les contestó:
"Vi a Satanás caer del cielo como rayo. A
ustedes les he dado poder para aplastar serpientes y escorpiones y para vencer
toda fuerza del Enemigo; y nada les podrá hacer daño. Pero no se alegren de que
los demonios se les someten; alégrense más bien de que sus nombres están
escritos en el cielo".
Palabra de Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús
El misterio de la salvación
En verdad es justo y necesario, es
nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre
santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo nuestro Señor.
El cual, compadecido del extravío de los seres humanos, quiso nacer de la
Virgen; sufriendo en la cruz, nos libró de eterna muerte y, resucitando, nos
dio vida eterna. Por eso, con los ángeles y los arcángeles y con todos los
coros celestiales, cantamos sin cesar
el himno de tu gloria:
[Misa]
-8/7/2001---4/7/2004---8/7/2007---4/7/2010---7/7/2013---3/7/2016---7/7/2019